Hola, soy Marinela y actualmente tengo 30 años. Después de algunos años, he decidido abrir este blog para contarte cómo conseguí dejar atrás algunas adicciones que me atormentaron en lo que deberían haber sido los mejores años de mi vida.

Pero las drogas me lo impideron.

En este blog, te voy a contar como pude dejar definitivamente el alcohol, la marihuana y a la cocaína, entre otras cosas.

El efecto dominó: Mi adicción a las drogas

Todo comenzó cuando yo no era más que una adolescente que solamente quería pasarlo bien. Me pasó lo que les pasa a muchas personas. Lo que le puede pasar a cualquier persona.

No puedo decir que mis amigos fueran malos ni buenos amigos. Sencillamente eran personas que también eran jóvenes y su única preocupación era pasar un buen rato.

De esta forma algunos de ellos comenzaron a meterse en el mundo de la droga. Y al cabo de un tiempo, todos caímos en las garras de la adicción que éstas provocan.

No fueron malos amigos, simplemente estaban enfermos, no lo supe ver, y caí como ellos, en la terrible enfermedad de la adicción.

Por desgracia, muchos de ellos vivieron demasiado rápido y hoy, alguno ya no están aquí para poder decir que han superado todo esto. Te recomiendo que leas sobre la sobredosis para prevenir situaciones muy críticas, y que pueden llevar a la muerte.

Pero por suerte, yo sí estoy aqui. Y es que, a día de hoy, puedo decir que he superado totalmente mis adicciones, y me veo capaz de contarte cómo conseguí dejar las drogas. Hoy soy mejor persona, pero no por el hecho de no consumirlas. Soy mejor persona porque no sólo he superado a las drogas, sino que me he superado a mí misma. Confío más en mí, y el sentimiento de autorealización que finalmente he conseguido es tan fuerte que me siento invencible.

Y todo esto, debo agradecerlo a la ayuda de otras personas y mi propia fuerza de voluntad para salir de esa situación. Concretamente, para dejar el alcohol, necesité mucha ayuda de profesionales y familiares para conseguirlo y desde aquí quiero dar las gracias a todos ellos por ayudarme a conseguirlo.

Siento que puedo con todo. Incluso, aunque pasados unos años, conseguí dejar de fumar tabaco, todo un logro después de tanto años…

Si conoces a alguien que se excede en la bebida, te recomiendo que veas el artículo donde hablo de cómo ayudar a un alcohólico, ya que puede ser clave para que entiendas su situación y te pongas manos a la obra para ayudarle.

Este sentimiento es algo que ninguna droga va a darte jamás. Solamente puedes dártelo tú mismo, sabiendo que no dependes realmente de nada. De nada ni nadie más que de ti mismo.

Dejar las drogas es difícil, pero no es imposible.

Sé que esto lo has oído ya en toda clase de broncas de la gente que te rodea, en todo tipo de campaña publicitaria, e incluso en algún que otro centro de rehabilitación.

Y es cierto, no es imposible.

Pero donde realmente tienen que poner el énfasis no es en este punto, sino en el hecho de que tú puedes con todo. Tienes en tu interior la fuerza suficiente como para enfrentarte a este problema tan complicado, solamente tienes que saber cómo sacarlo. Solamente piensa en tu bienestar y en tu entorno. Hoy, a mis 30 años, puedo decirte que vivo en EEUU (Nashville), que nací y crecí en Madrid, que hoy en día tengo una vida de la que me siento muy orgullosa y que soy una persona plena y feliz. Pero si tú no empiezas a plantearte el sentido que tiene seguir consumiendo drogas, probablemente el día de mañana no puedas decirle a nadie estas mismas palabras que yo te estoy diciendo a ti.

La droga te consume mucho más rápido de lo que te puedas imaginar, aunque tú no lo notes. Esto es algo de lo que tienes que mentalizarte a partir de este mismo momento:

No consumes drogas; la droga te consume a tí.

Ahora, piensa en tu familia. En tus amigos. En absolutamente todo tu entorno. En todos aquellos que piensas que no te quieren porque no consiguen entenderte.

Desengáñate.

Pedir ayuda y aceptar tu adicción te facilitará las cosas

Tu familia, tus amigos y allegados, todos ellos te aman de una forma que tu imaginación no llega a alcanzar. Con este problema de adicción hay que ser tajante. Tu entorno puede comprenderte, pero en muchas ocasiones no querrá hacerlo para no darte absolutamente ningún margen. Porque comprenderlo, en parte, significa aceptarlo. Y este no es de ese tipo de problemas que puedan aceptarse sin más. Déjate guiar por ellos. Piensa que tú decidiste escoger el camino de las drogas, y que serás tú quien pueda salir de él. Que ya que eres tú quien ha comenzado a machacar su vida, no acabes por restarle sentido a la del resto de personas que te quieren. Sé exigente contigo mismo. Realmente puedes hacerlo, pero no debes tratar de ponerte en el lugar de víctima incomprendida. En este lugar, muchos han fracasado.

En este blog encontrarás consejos sobre cómo puedes ir saliendo de este problema. Créeme, nadie mejor que yo sabe la ansiedad que da el simple hecho de plantearse salir de la droga (aquí te cuento cómo superé la ansiedad y cómo dejé de sudar por culpa de la ansiedad). Solo puedo decirte lo típico que se dice en estas situaciones: “nadie dijo que fuera fácil, solo que merecería la pena”.

Y vaya si merece la pena.

Incluso he recuperado mis uñas que debido a la ansiedad, no pare de mordemelas durante mucho tiempo, por eso te aconsejo el artículo de cómo aprendi a dejar de moderme las uñas.

Quiero ayudarte con mis consejos a cómo ir saliendo de este pozo sin fondo. Ya no solo de las adicciones a las drogas que yo misma sufrí, sino de otras muchas que conozco de primera mano, porque conozco a las personas que se esconden detrás de ellas. Recuerda que debes ser fuerte. No dejes que las drogas te superen a ti. Supéralas tu a ellas.

Todo este proceso de desintoxicación, me ha ayudado para que pueda desprenderme de otros hábitos malos en mi vida. Por ejemplo, la Coca-Cola tiene demasiada azúcar, y aquí escribí cómo dejé la Coca-Cola sustituyéndola por otras bebidas mucho más saludables. Recuerda que tu felicidad depende de tu salud.